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“Tenemos un trabajo que es de una bendición enorme que es la de poder compartir todos los días con los chicos”.


Sergio Capandeguy habló con nosotros a casi tres meses de hacerse cargo de la coordinación general de las divisiones inferiores y se refirió a sus objetivos, el trato con
los chicos y la importancia del deporte como inclusión social.
Por: Diego Rivero
-¿Cuales son tus objetivos y los de tu grupo de trabajo para el club?
– Lo principal es dejar bases firmes, sólidas. Llegamos y nos encontramos con varios inconvenientes, la idea es poner las cosas en orden. Lo primordial que venimos a hacer es formar chicos de bien, personas de bien que sean útiles para la sociedad el día de mañana, que los valores que el deporte les da los puedan ir utilizando a lo largo de sus vidas como personas. Dicen los grandes entrenadores que “uno es en el fútbol como es en la vida”, por eso nosotros buscamos que los chicos se desarrollen de la mejor manera posible, que sean buenos hijos, buenos hermanos, buenos maridos el día de mañana, eso es lo que venimos a buscar.

-¿Y los objetivos en lo deportivo?
– En lo deportivo buscar la formación de cada uno de los chicos como jugador, en cada categoría hay un objetivo trazado, verificado al día a día y en los resultados veremos para qué estamos. Esperemos con ansias que arranque el torneo el 13 si dios quiere y en función del fixture que nos toque y la categoría de los rivales que nos toquen veremos para lo que estamos. Vamos a darle pelea a todos, tenemos muy buenos jugadores, muy buenos valores. No puedo dejar de mencionar que el objetivo principal es que Claypole tenga jugadores de sus inferiores en su plantel principal y que esos jugadores pueden hacer un activo importante para el club para el día de mañana.
-¿Cómo se logra la motivación de los chicos?
– El adolescente en este momento de su vida carece de algunas cosas y encuentra las satisfacciones en el trato diario. Es lo que hace a la persona, el hecho de jugar al fútbol, de interrelacionarse con otros compañeros de la misma edad y de categorías mayores. Le dimos la posibilidad a los chicos que ya estaban en el club, que eran pocos desde el año pasado para que se puedan quedar y adaptar a las nuevas reglas de convivencia y abrimos una gran convocatoria, hemos probado no menos de 400 chicos de los cuales hoy alrededor de 150-170 forman parte de las inferiores del club. Y enseñarles a luchar, que la vida es un esfuerzo, todo es lucha permanente y que disfruten de este momento de sus vidas que es único e irrepetible.
-¿Qué es lo mas positivo que encontraste cuando llegaste al club?

– Las ganas de los chicos por revertir la situación, los “viejos” tomaron el compromiso de empezar a hacer las cosas bien, reconocer que parte de la situación que las inferiores vivieron el último año ellos tenían un mínimo de responsabilidad y a partir de ahí poder construir y cambiar todo lo que estaba mal. Los pibes son muy generosos con nosotros, nos dan mucho, nos entregan mucho, nos vamos muy contentos, realmente tenemos un trabajo que es de una bendición enorme que es la de poder compartir todos los días con los chicos.
-¿Cómo ves la importancia del deporte en la inclusión en esta etapa de la adolescencia?

– El deporte como herramienta de inclusión social tiene un sinfín de oportunidades y de valor agregado. El deporte te da valores, te crea derechos, te da responsabilidades y como herramienta de inclusión y de educación para los jóvenes es buenísimo. Considero que un chico que esté dentro de un campo de juego de cualquier deporte es una persona que el día de mañana le va a hacer muy bien a la sociedad. El deporte te da sentido de pertenencia, por ejemplo acá los chicos de la novena ya quieren ser alcanza pelotas en los partidos de la primera, ya van sintiendo que el club es de ellos también. Hay chicos que cuando vinieron les costaba un poco expresarse, venían de lugares un poco golpeados y en estos casi tres meses que estamos trabajando han madurado y crecido un montón. El deporte debería ser una cuestión de política de estado, no dejar a los chicos librados al azar y estar presente a través de fomentar actividades.

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